El año 2000 reflejó el sufrimiento de la afición nariñense ante la posibilidad inminente de descenso que amenazaba la permanencia del Deportivo Pasto en la primera categoría del fútbol profesional colombiano.
Sin embargo, el año 2002 significaría para el Deportivo Pasto el regreso a sus glorias de antaño. Un inspirado equipo dirigido por el vallecaucano Néstor Otero quien tomó al conjunto cuando transcurría ya la quinta fecha del primer semestre del año, clasificó en dicho torneo a los cuadrangulares finales.
Y sorpresa que se daría en el semestre siguiente, cuando la misma base nominal, reforzada por algunos jugadores importantes como Jairo “El Viejo” Patiño, Dúmar Rueda, Walter Escobar, Oscar Upegui, Oscar Galvis y Pablo “El Mono” Jaramillo, entre otros, consiguiera un rendimiento excepcional que le llevaría al tercer lugar de la tabla de reclasificación y la clasificación anticipada con 6 fechas a los cuadrangulares semifinales. |